Kit para reparar palas de pádel de Clades Composites

¿Quieres reparar tu pala de pádel y te preguntas por dónde empezar? ¡No busques más! En este artículo te guiaremos a través del proceso de reparación de los daños más comunes en una pala de pádel. También te daremos consejos y te recomendaremos los materiales necesarios para una reparación satisfactoria.

Materiales y herramientas necesarios para arreglar una pala de pádel.

Para la reparación de una pala de pádel, es recomendable que dispongas de los siguientes materiales y herramientas:

  • Lija de grano fino o extrafino (mejor si es una lija eléctrica).
  • Fibra de vidrio o fibra de carbono (según el material con el que esté fabricado la pala).
  • Resina epoxi.
  • Sargento o pinzas de apriete.
  • Cúter o cuchillo.
  • Pintura (si queremos volver a pintar la zona reparada).

Para facilitarnos este tipo de reparaciones, existen en el mercado kits para reparar palas de pádel, que contienen todos los materiales necesarios a un precio económico y que nos puede servir para reparar varias palas. En nuestra tienda online puedes comprar tu kit para reparar palas de pádel aquí: Kit de reparación de palas de pádel.

Pasos a seguir para reparar tu pala de pádel

El caso de reparación más común suele ser el de palas que han sufrido roturas o grietas en la cara de la pala, por ejemplo, una fractura entre varios agujeros, y es el que explicaremos a continuación. Si por ejemplo se trata de una grieta profunda que afecta a la goma protectora habría que plantearnos renovar la pala de pádel, ya que la reparación puede ser más compleja y costosa o simplemente puede no ser viable.

Estos son los pasos a seguir para la reparación de roturas o grietas.

Guía para arreglar una pala de pádel rota

1. Lijado de la superficie de la zona dañada.

El primer paso consiste en lijar cuidadosamente la zona afectada. Se recomienda el uso de una lijadora eléctrica, aunque también es factible realizarlo manualmente con una lija de grano fino o extrafino. Una vez que hayamos lijado toda la superficie dañada, eliminaremos el polvo generado durante el proceso. Además, nos aseguraremos de retirar cualquier resto de pintura o resina que pueda encontrarse en la zona a reparar.

2. Corte y preparación de las láminas de reparación.

Es esencial tener en cuenta el material de la pala para seleccionar las láminas adecuadas: si la pala es de carbono, se necesitarán láminas de fibra de carbono; mientras que si es de fibra de vidrio, se buscarán láminas de ese mismo material.

Cortaremos el tejido de fibra de carbono o de fibra de vidrio en láminas de dimensiones suficientes para cubrir la zona a reparar. Necesitaremos varias láminas que aplicaremos sucesivamente en capas. Para asegurar que todas las láminas son iguales, podemos emplear una plantilla durante este proceso.

3. Laminado de la zona dañada.

A continuación, procederemos a aplicar resina epoxi y las capas de fibra (de vidrio o de carbono) preparadas previamente.

Una vez que hayamos recortado todas las láminas de fibra, aplicaremos la resina epoxi sobre la superficie lijada. Posteriormente, colocaremos la primera capa de fibra y repetiremos el proceso varias veces, aplicando resina epoxi sobre la capa anterior y añadiendo una nueva lámina de fibra.

Dejaremos de añadir capas cuando estas igualen o superen ligeramente la superficie original. La cantidad de láminas de fibra necesarias dependerá del tipo de rotura o zona afectada, aunque por lo general, suelen ser suficientes 4 o 5 láminas.

4. Prensado de las capas.

Para garantizar la adherencia de todas las capas añadidas a la pala, es necesario presionar sobre la zona laminada. De esta manera, conseguiremos prensar la resina para reducir el grosor del conjunto de las capas.

Es crucial eliminar cualquier burbuja o aire atrapado para obtener un resultado final satisfactorio. Podemos utilizar una lámina de plástico para repasar las láminas y asegurarnos de que estén libres de burbujas o vacíos.

Para el prensado, se recomienda el uso de sargentos o pinzas de apriete. Si no disponemos de estas herramientas, podemos utilizar elementos pesados, como libros. Es importante tener cuidado con la presión que se ejerza, ya que si es excesiva la pala podría llegar a deformarse.

El tiempo estimado de presión dependerá del fabricante de los materiales, por lo que es recomendable que sigamos sus instrucciones. Normalmente suele ser de al menos 24 horas.

5. Eliminación de la resina sobrante.

Una vez retirados los elementos de presión utilizados durante el prensado de las capas, es posible que queden restos de resina epoxi en la zona reparada o alrededor de ella. Con mucho cuidado y utilizando un cúter o un cuchillo, retiraremos estos excesos de resina sin dañar la zona reparada.

6. Lijado final.

Para terminar, lijaremos la superficie reparada para que quede suave y libre de impurezas, asegurándonos de que esté al mismo nivel que el resto de la superficie de la pala.

7. Pintar la zona reparada.

Si disponemos de un aerógrafo o un spray de pintura, podemos pintar la zona reparada para disimular el arreglo. Es recomendable utilizar una plantilla para proteger el resto de la pala y aplicar la pintura en pasadas ligeras para evitar acumulaciones de pintura o que queden gotas.

Cómo reparar una pala de pádel

¿Una pala de pádel reparada funciona igual que antes de la reparación?

Después de realizar la reparación, es posible que las propiedades de la pala de pádel sufran modificaciones. Es común que la zona reparada presente una rugosidad y tacto diferente al resto de la superficie, lo cual podría influir en la ejecución de los golpes que impacten en esa área.

Adicionalmente, el peso y el equilibrio de la pala podrían verse afectados (dependiendo del tamaño de la reparación y la cantidad de capas de fibra agregadas), lo que puede resultar en unas propiedades similares, aunque nunca idénticas, a las que tenía antes de la reparación.

¿Merece la pena reparar una pala de pádel?

Optar por reparar una pala de pádel por nuestra cuenta puede ser una alternativa económica, aunque es importante tener en cuenta que las palas reparadas pueden presentar una menor durabilidad y ser más susceptibles a nuevas roturas. Es importante considerar el coste de la reparación y la calidad del trabajo realizado, especialmente si en lugar de arreglarla nosotros la llevamos a un centro especializado de reparaciones.

Podríamos decir que reparar una pala de pádel podría merecer la pena en las siguientes situaciones:

  • Cuando los daños son leves: si la rotura en la cara o el marco es prácticamente superficial y no ha afectado a la goma, un simple arreglo con varias capas de fibra y resina epoxi pueden ser suficientes.
  • Dependiendo del precio de la pala: si la pala dañada es barata puede que nos compense más comprar una nueva. Sin embargo, si se trata de una pala de alta gama, repararla puede merecer la pena para prolongar su vida útil.
  • Según el uso y la antigüedad: si la pala ha tenido mucho uso, es probable que la goma no conserve las mismas propiedades que al principio. En este caso, o si la pala dañada es antigua, seguramente no merecerá la pena repararla.
  • Según la rugosidad de la pala: si la superficie de la pala es rugosa, es importante tener en cuenta que la zona reparada no mantendrá esa rugosidad debido al proceso de lijado. Esto podría generar diferencias en la textura de la pala, lo cual puede afectar negativamente a nuestro estilo de juego, por lo que en este caso puede que no sea recomendable arreglarla.

¿Dónde comprar kits para reparar palas de pádel?

En nuestra tienda online puedes comprar nuestro Kit para reparar palas de pádel, que incluye los materiales necesarios para realizar pequeñas reparaciones: fibra de carbono, resina epoxi y endurecedor.

Por el contrario, si prefieres adquirir los materiales por separado en lugar de un kit, aquí encontrarás todos los productos necesarios: Reparación y Fabricación de Palas de Pádel.

 

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