Desmoldeo en la vulcanización de neumáticos - Clades Composites

Desmoldeo en la vulcanización de neumáticos: menos transferencia, menos acumulación y mayor protección del molde.

En la fabricación de neumáticos, el desmoldeo no debe entenderse únicamente como la fase en la que la pieza vulcanizada se separa del molde.

En procesos de producción intensiva, el sistema de desmoldeo influye directamente sobre aspectos críticos como la frecuencia de limpieza, el estado superficial del molde, la contaminación de la pieza, la estabilidad entre ciclos y, en última instancia, la productividad de la prensa.

Por este motivo, evaluar un agente únicamente por su capacidad inicial de desmoldeo ofrece una visión incompleta.

La cuestión realmente importante es otra:

¿Cómo se comporta el molde, el agente de desmoldeo y la superficie del neumático después de múltiples ciclos de vulcanización?

El molde también forma parte del proceso.

Los moldes empleados en la fabricación de neumáticos trabajan de forma continua bajo condiciones exigentes de temperatura, presión y contacto con formulaciones complejas de caucho.

Durante los ciclos de vulcanización pueden acumularse sobre la superficie residuos procedentes tanto del propio compound como del sistema de desmoldeo empleado.

El tipo de desmoldeante puede afectar a:

  • la facilidad de extracción del neumático.
  • la definición de grabados y geometrías.
  • la uniformidad superficial.
  • la frecuencia de limpieza.
  • la disponibilidad efectiva del molde.
  • la conservación del molde en reposo.

Siliconas convencionales: buena capacidad de separación, pero baja permanencia y acumulación de residuos.

En numerosos procesos de fabricación de neumáticos se utilizan sistemas antiguos basados en silicona.

Estos productos ofrecen capacidad de desmoldeo, pero funcionan como sistemas no permanentes, lo que implica una mayor frecuencia de aplicación.

Cada nueva aplicación incorpora una cantidad adicional de producto al proceso.

Esto puede traducirse en:

  • mayor consumo (hasta 4 veces superior)
  • mayor frecuencia de re-aplicación
  • mayor transferencia de producto a la pieza
  • acumulación progresiva sobre el molde
  • generación de depósitos
  • mayor necesidad de limpieza posterior de la pieza

Frente a este planteamiento, los sistemas semipermanentes ABABOL están diseñados para formar una micro estructura invisible, estable y funcional durante múltiples ciclos.

La diferencia no reside únicamente en el número de desmoldeos y su facilidad.

Reside también en la cantidad de producto necesaria para mantener el proceso estable.

Las siliconas convencionales ofrecen rendimientos próximos a 10-15 m²/L, mientras que los sistemas semipermanentes ABABOL pueden alcanzar hasta 45-50 m²/L, dependiendo de las condiciones de aplicación, geometría del molde y proceso de vulcanización. Esto supone una diferencia importante en términos de eficiencia.

El verdadero beneficio no es únicamente consumir menos litros, aplicar menos producto, sino minimizar su transferencia frente a las siliconas convencionales y reducir la acumulación sobre el molde y pieza. Uno de los aspectos más importantes en la vulcanización de neumáticos es la transferencia del agente de desmoldeo.

Los sistemas convencionales de silicona, debido a su menor permanencia, mayor cantidad de producto m2 y a la necesidad de re-aplicaciones frecuentes, presentan una mayor tendencia a transferirse y acumularse sobre las superficies implicadas en el proceso.

Esa acumulación puede favorecer:

  • formación de depósitos sobre el molde
  • contaminación superficial de la pieza.
  • Riesgos en los primeras horas en el uso de neumáticos.
  • pérdida progresiva de estabilidad entre ciclos

Los sistemas semipermanentes ABABOL están formulados para trabajar con mínima transferencia, manteniendo una película funcional sobre el molde durante un mayor número de ciclos.

El objetivo es reducir tanto la cantidad de producto que migra como la cantidad que termina acumulándose.

Cuando el agente de desmoldeo modifica el aspecto del neumático.

Además de las siliconas, en el sector del caucho se emplean tradicionalmente formulaciones que incorporan sólidos funcionales como:

  • mica.
  • talco.
  • estearatos.
  • otros minerales o agentes lubricantes.

Estos materiales pueden mejorar determinadas propiedades de desmoldeo, pero transferirse a la pieza.

Uno de los efectos más problemáticos es el denominado efecto perlado, especialmente asociado a formulaciones que contienen mica.

Cuando estas partículas se depositan sobre la superficie del neumático, pueden modificar visualmente su acabado y tonalidad.

Esto puede obligar a incorporar posteriormente operaciones adicionales de:

  • limpieza.
  • lavado.
  • acondicionamiento superficial.

Desde el punto de vista productivo, estas operaciones representan un coste adicional a nuestros neumáticos.

Tecnología ABABOL libre de mica.

La tecnología desarrollada por ABABOL aborda este problema mediante un sistema propio basado en grafito, evitando la utilización de mica.

Gracias a un proceso propio y patentado, los sistemas semipermanentes ABABOL utilizan grafito como sólido funcional.

El grafito aporta las propiedades necesarias de lubricación y desmoldeo sin generar el característico efecto perlado asociado a la mica.

Esta diferencia resulta especialmente relevante en la fabricación de neumáticos.

El objetivo es facilitar el desmoldeo sin modificar la apariencia de la pieza.

De este modo, el uso de grafito permite:

  • evitar el efecto perlado asociado a la mica
  • mantener la tonalidad del neumático
  • minimizar la alteración visual de la superficie
  • reducir la necesidad de lavados posteriores
  • disminuir operaciones adicionales de acondicionamiento

Esto se traduce en desmoldear sin introducir una nueva fase de limpieza provocada por el propio agente de desmoldeo.

Desmoldeo en la vulcanización de neumáticos

El problema de la oxidación del molde.

Cuando un molde metálico queda expuesto a determinadas condiciones ambientales con cierta facilidad  puede aparecer el fenómeno de la  oxidación o corrosión superficial.

Esto puede afectar progresivamente a:

  • acabado superficial
  • comportamiento del desmoldeo
  • adherencia entre caucho y molde
  • acumulación de residuos
  • vida útil del utillaje

Por este motivo, un sistema de desmoldeo avanzado debe realizar una función adicional: proteger el molde.

Los sistemas ABABOL destinados a estas aplicaciones incorporan protección anticorrosiva, contribuyendo a preservar la superficie metálica después del proceso de limpieza y durante los ciclos posteriores.

Esta protección ayuda a reducir el deterioro progresivo del molde y mejora las condiciones de reutilización del mismo.

Limpieza del molde sin agresión mecánica.

La limpieza de  un molde es inevitable en cualquier proceso de vulcanización.

La cuestión no es únicamente cuánto se limpia, sino cómo se limpia.

Métodos demasiado agresivos pueden eliminar los residuos, pero también pueden afectar a la propia superficie del molde.

Esto resulta especialmente crítico en moldes de precisión, donde los grabados, canales, geometrías y acabados deben mantenerse durante largos periodos de producción.

En este contexto, ABABOL Dry Cleaner permite realizar una limpieza mediante aplicación por pistola, evitando procedimientos abrasivos que puedan dañar el molde.

Su utilización permite trabajar sobre moldes metálicos, incluyendo aplicaciones sobre acero y aluminio, ayudando a eliminar residuos sin degradar progresivamente la superficie.

La consecuencia es una mayor capacidad de reutilización del molde y una menor agresión asociada a las operaciones periódicas de limpieza.

Menos limpieza gracias a un sistema semipermanente.

El objetivo de una tecnología semipermanente no es eliminar completamente la necesidad de mantenimiento. El objetivo es reducir la frecuencia con la que hay que intervenir sobre el molde.

Si el agente:

  • permanece durante más ciclos.
  • presenta menor transferencia.
  • minimiza la acumulación.
  • evita residuos perlados.
  • protege frente a la corrosión.

la necesidad de limpieza puede reducirse de forma significativa frente a sistemas convencionales de aplicación frecuente.

Y cada limpieza evitada representa:

  • menos tiempo de parada.
  • menor manipulación del molde.
  • menor agresión superficial.
  • menor consumo de producto de limpieza.
  • mayor disponibilidad de prensa.

El coste real no está en el precio por litro.

En fabricación industrial de neumáticos, comparar productos únicamente por su precio por litro puede resultar engañoso.

El parámetro relevante debería ser el coste total de desmoldeo por neumático producido.

Para calcularlo correctamente habría que tener en cuenta:

  • superficie tratada por litro
  • frecuencia de aplicación
  • número de ciclos entre aplicaciones
  • cantidad de producto transferida
  • acumulación sobre el molde
  • frecuencia de limpieza
  • necesidad de lavado posterior de la pieza
  • tiempo de parada de prensa
  • vida útil del molde
  • consumo de producto
  • estabilidad del proceso

Desde esta perspectiva, la diferencia entre un sistema actual basado en silicona y un sistema semipermanente puede ser considerable.

Una silicona convencional no permanente puede ofrecer rendimientos próximos a 10 m²/L y requerir aplicaciones frecuentes.

Un sistema semipermanente ABABOL puede alcanzar hasta 50 m²/L, mantener su funcionalidad durante múltiples ciclos y trabajar con mínima transferencia.

Como resultado, menos producto aplicado, menos producto transferido, menor acumulación sobre el molde y menos intervenciones.

Desmoldeantes Ababol en la vulcanización de neumáticos

Una estrategia de desmoldeo específicamente orientada a neumáticos.

La tecnología ABABOL aborda el proceso desde cuatro áreas complementarias.

  • Desmoldeo.

Sistemas semipermanentes de elevada cobertura y mayor permanencia frente a sistemas convencionales de silicona.

Permite un desmoldeo mucho más rápido y con mayor facilidad frente a sistemas convencionales.

  • Transferencia.

Película diseñada para trabajar con mínima transferencia, reduciendo la acumulación de agente sobre el molde y la contaminación de la pieza.

  • Superficie del neumático.

Para los procesos que necesiten el aporte de lubricidad que dan ciertos filler (mica, talco, estearatos, etc.) nuestra tecnología l basada en grafito, evita el efecto perlado y ayudando a preservar la tonalidad original del caucho.

  • Protección y mantenimiento del molde.

Protección anticorrosiva y soluciones específicas como ABABOL Dry Cleaner para realizar las operaciones de limpieza minimizando la agresión sobre moldes de acero y aluminio.

El objetivo de los sistemas semipermanentes ABABOL es que el neumático salga limpio, minimice la acumulación de residuos en el molde, la prensa requiera menos intervenciones y el proceso de vulcanización se mantenga estable durante el mayor número posible de ciclos para obtener la mayor rentabilidad posible en el proceso productivo.

¿Quieres optimizar el desmoldeo en tu proceso de fabricación de neumáticos?

Nuestro equipo técnico puede analizar tu proceso actual de desmoldeo y recomendar el sistema ABABOL más adecuado para tu aplicación.

Menor transferencia. Menor acumulación en el molde. Intervalos de limpieza más largos. Mayor estabilidad del proceso.