Desmoldeantes semipermanentes base agua para caucho y elastómeros técnicos.
El desmoldeo de caucho exige un tratamiento capaz de mantener sus propiedades antiadherentes bajo las condiciones de vulcanización y los esfuerzos de extracción. La formulación del elastómero, las cargas incorporadas, el sistema de curado, la geometría de la pieza y el estado del molde condicionan el comportamiento de la película desmoldeante y su duración durante el proceso.
En Clades Composites desarrollamos soluciones de desmoldeo industrial bajo nuestra marca ABABOL para diferentes procesos de transformación de caucho y elastómeros técnicos. La gama incluye desmoldeantes semipermanentes base agua diseñados para proporcionar múltiples desmoldeos por aplicación y distintos niveles de capacidad desmoldeante y lubricidad según las necesidades de fabricación.
Antiadherencia y lubricidad durante la extracción.
La película desmoldeante actúa como una barrera entre el compuesto de caucho y la superficie del molde. Su función es evitar la adherencia y facilitar la separación de la pieza una vez completado el ciclo de vulcanización.
La lubricidad adquiere especial importancia en geometrías profundas, relieves, cavidades y zonas con dificultad de salida. Cuando la extracción requiere demasiada fuerza pueden aparecer deformaciones, marcas o desgarros, incluso si el compuesto ha vulcanizado correctamente.
El tratamiento también debe conservar su eficacia durante ciclos sucesivos. La temperatura de trabajo, el contacto continuo con el compuesto y el rozamiento durante la extracción producen un desgaste progresivo de la película que determina cuándo es necesario reaplicar el desmoldeante.
Por ello, el rendimiento de un sistema no debe valorarse únicamente por su capacidad inicial de desmoldeo, sino también por su estabilidad a lo largo de los ciclos de producción.
Selección del desmoldeante según el compuesto y el proceso.
La elección de un desmoldeante para EPDM, NBR, SBR, caucho natural u otros elastómeros requiere conocer tanto la formulación como las condiciones reales de transformación. El tipo de caucho, por sí solo, no permite definir todas las exigencias del proceso de desmoldeo.
Para seleccionar una referencia conviene evaluar:
- Compuesto y sistema de vulcanización: elastómero, cargas, aditivos y curado mediante azufre, peróxidos u otros sistemas.
- Condiciones de moldeo: inyección, compresión o transferencia, temperatura de trabajo y duración del ciclo.
- Superficie del molde: material, acabado, estado de conservación y presencia de residuos o depósitos.
- Geometría de la pieza: profundidad, relieves, zonas de difícil extracción y necesidades de lubricidad.
- Operaciones posteriores: adhesivado, pintura, acabado superficial o requisitos específicos de limpieza.
En componentes caucho-metal es especialmente importante controlar dónde se aplica el desmoldeante. El tratamiento debe facilitar la separación del molde sin comprometer las zonas en las que posteriormente debe mantenerse o generarse una unión.
Transferencia, acumulación y frecuencia de limpieza.
La evaluación de un sistema de desmoldeo debe incluir tanto el estado de la pieza como la evolución del molde durante la producción.
Una transferencia excesiva de producto puede afectar a operaciones posteriores, mientras que la acumulación de residuos sobre el molde puede modificar el acabado superficial de las piezas y aumentar la frecuencia de las intervenciones de limpieza.
La cantidad aplicada y la uniformidad de la película también forman parte del proceso. Aplicar una mayor cantidad de producto no implica necesariamente conseguir más ciclos de desmoldeo. Para obtener un comportamiento estable deben respetarse las condiciones de aplicación y los tiempos establecidos para cada sistema.
Durante la validación es recomendable registrar:
- número de ciclos entre aplicaciones
- consumo de desmoldeante
- facilidad de extracción
- defectos o marcas asociados al desmoldeo
- acabado superficial de las piezas
- frecuencia de limpieza
- tiempo dedicado al mantenimiento del molde.
Estos datos permiten comparar diferentes sistemas con un criterio más representativo que el simple precio por litro: el coste por pieza conforme y la estabilidad del proceso productivo.
Tecnología ABABOL de Clades Composites para caucho y elastómeros.
ABABOL es la gama de soluciones de desmoldeo industrial de Clades Composites.
Para caucho y elastómeros técnicos dispone de formulaciones semipermanentes base agua y libres de disolventes destinadas a diferentes procesos industriales. Sus aplicaciones incluyen neumáticos, juntas, bandas transportadoras, latiguillos, piezas técnicas, calzado y componentes para automoción, entre otros.
Dentro de la gama, ABABOL N está recomendado para aplicaciones generales en caucho y elastómeros. La referencia más adecuada debe seleccionarse en función del compuesto, el proceso de moldeo y el nivel de capacidad desmoldeante y lubricidad que requiere cada aplicación.
La preparación del molde también influye directamente en el rendimiento del sistema. Antes de aplicar el desmoldeante deben eliminarse los residuos y depósitos existentes mediante un limpiador adecuado.
Cuando el estado o la porosidad de la superficie lo requieren, la utilización de un sellador puede ayudar a homogeneizar el comportamiento del tratamiento y mejorar su estabilidad durante los ciclos de producción.
Estudiamos cada aplicación para definir el sistema de desmoldeo.
En Clades Composites no seleccionamos un desmoldeante únicamente en función del tipo de elastómero.
Estudiamos cada aplicación teniendo en cuenta el compuesto y su formulación, el sistema de vulcanización, el proceso de moldeo, las temperaturas de trabajo, la geometría de la pieza, el estado del molde y las dificultades que aparecen durante la extracción.
A partir de esta información definimos el sistema ABABOL más adecuado y orientamos tanto la preparación del molde como las condiciones de aplicación y la pauta de reaplicación.
Una prueba bien planteada permite comparar el sistema actual con la solución propuesta en condiciones reales de fabricación. Consumo, facilidad de extracción, acabado de las piezas, número de ciclos entre aplicaciones, transferencia y frecuencia de limpieza son algunos de los parámetros que permiten evaluar el resultado.
El objetivo no es únicamente conseguir que la pieza se desmoldee. Se trata de encontrar un sistema estable y adaptado al proceso que permita mantener la calidad de las piezas y reducir las intervenciones necesarias sobre el molde.
Indícanos qué caucho utilizas, cómo lo transformas y qué problema encuentras al desmoldear. Nuestro equipo técnico estudiará las condiciones de tu proceso para recomendar la solución ABABOL y la preparación del molde más adecuadas.

